lunes, 26 de mayo de 2014

Diluvio de exageración -Crítica Noe-


Por: Paulina Ocampo Álvarez

Una historia épica que ya conocemos, modificada, pasando a ser casi una parodia.
¿Una historia bíblica, un drama familiar, un relato de amor, o una película de gigantes que parecían Transformers? No puedo encajar este film en un género cinematográfico y tampoco evitar el hecho de hundirme en el aburrimiento viéndolo.

No me importa que cambien, permuten o distorsionen la historia bíblica de Noé, pero lo que me molesta es que un director como Darren Aronofsky, quien se ha caracterizado por tener un sello único, jugando con la psicología del espectador, como en el caso de “Cisne Negro”, pretenda llamar mi atención con gritos, histerias e intentos dramáticos para tapar un dialogo sin argumentos.

El protagonista “Noé” mostrado como un héroe de acción, el villano que es villano por comer carne, unos ángeles custodios con forma de piedra y un sin fin de extras acompañados por las súper estrellas de Hollywood, que en esta interpretación solamente sale a flote la de Jennifer Connelly demostrando su largo recorrido en el teatro y dándole compostura a la cinta.


A su favor la película cuenta con una notable factura técnica, con la recreación del arca tan majestuosa e impetuosa y el bien logrado apartado visual, los efectos digitales son usados correctamente en algunos fotogramas logrando darle veracidad, más que todo en los apartados espirituales, pero en la tercera parte del film son usados con desmesura tornándose excesivos y muy parecidos para mi gusto a la saga “El señor de los anillos”.

Rescato algunas escenas del tráiler, el cual fue estratégicamente calculado para hacer creer que veríamos una aproximación al personaje bíblico y al evento del diluvio, con una banda sonora que remueve algunos hondos sentimientos; pero como la película magnifica que prometía ser se quedó corta, se ve que el elevado presupuesto del proyecto, hizo de la producción algo netamente comercial.


Si va esperando pasar un buen rato con amigos, eso obtendrá, simple divertimiento, si espera ver una película de semana santa saldrá decepcionado y si su deseo es ver la película del año mejor quédese en casa. Ah y una recomendación: vaya al baño antes de entrar a la sala de cine, pues la duración de “Noé” es de dos horas y media.





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